.




martes, 16 de octubre de 2018

El cazador de pájaros y el áspid



Un cazador de aves voladoras, vio que era bueno salir de caza, se apresuro y alisto todo lo necesario para empezar su día. Este cazador disfrutaba mucho de este hobby, para él, pues desde niño vio que su padre y tíos se dedicaban a hacer lo mismo con gran éxito, y vaya que sí aprendió.

En el camino el cazador vio a un tordo, un ave que daba vueltas de árbol en árbol. En ese momento alisto su herramientas sin dejar de ver hacia arriba del árbol, no quería perder de vista al tordo para que no se le escape. Pero por hacerlo, distraído en sus intentos, no fue capaz de ver lo que tenía muy cerca de sus pies, pues en el lugar donde pisaba abundaban las cobras, y muy cerca a el había una que descansaba muy cerca del árbol, una vez que sin querer la aplasto la cobra mordió al cazador causándole un gran dolor de muerte.

Habiéndose hecho daño a sí mismo el infeliz hombre, lamentando su imprudencia, renegó de lo sucedido mientras agonizaba y con dolor y llanto exclamó:

-¡No puede ser! yo queriendo atrapar a mi presa y termino siendo presa de un áspid, solo por no ver por donde camino, acabando con mi vida inútilmente un ser más astuto que yo mismo.

Si le haces daño a alguien, piensa si en realidad atraes hacia ti, tu propia 
destrucción.



sábado, 13 de octubre de 2018

El cazador miedoso y el leñador



Buscando un cazador la pista de un león, preguntó a un leñador si había visto los pasos de la fiera y dónde tenía su cubil.

-Te señalaré al león mísmo. -dijo el leñador.

-No, no busco al león, sino sólo la pista- repuso el cazador pálido de miedo y castañeteando los dientes.

Si quieres ser atrevido en las palabras, con más razón debes ser valiente con los actos.



miércoles, 10 de octubre de 2018

El bandido y la morera



Un bandido que había asesinado a un hombre en un camino, al verse perseguido por los que allí se encontraban, abandonó a su víctima ensangrentada y huyó. Pero viéndole unos viajeros que venían en sentido contrario, le preguntaron por qué llevaba las manos tintas; a lo que respondió que acababa de descender de una morera. Entretanto llegaron sus perseguidores, se apoderaron de él y le colgaron en la morera. Y el árbol dijo:

-No me molesta servir para tu suplicio, puesto que eres tú quien ha cometido el crimen, limpiando en mí la sangre.

A menudo ocurre que personas bondadosas, al verse denigrados por los malvados, no tienen duda en mostrarse también duros contra ellos.

sábado, 6 de octubre de 2018

El pastor y los corderos



Experto, vigilante, precavido y celoso era de sus corderos guardián el buen jeromo. Para vivir alerta, íenfa seis u ocho mastines en su aprisco cerrado a piedra y lodo.
Decía a sus corderos: 
¿Quién en estos contornos, estar á tan guardado como lo estáis vosotros? 
Gracias a mis desvelos, como amo cariñoso, podéis vivir tranquilos y sin temor al lobo.
Los corderos ies claro! reventaban de gozo y gratitud al verse cuidados de aquel modo.
Cuando los tuvo el amo bien rollizos y gordos, los iba al matadero llevando unos tras otros.
Y al ver los infelices correr sangre del prójimo y que el cuchillo estaba al sacrificio pronto, así al pastor decían con un pesar muy hondo:
«¡Canario! ¿Y para esto nos guardabas del lobo?»



miércoles, 3 de octubre de 2018

El anciano y la muerte



Un anciano cargaba leña a su espalda tras cortarla en una dura jornada de labor. Tan dura había sido, y tan largo el camino que debía realizar para llevarla que, cansado, decidió llamar a la Muerte para poder descansar. Ésta se presentó en el lugar, y observando al anciano, le preguntó que a qué se debía su llamada. Y el anciano, repuesto tras unos minutos de reposo, y algo avergonzado, contestó:

– Pues para ver si pudieras ayudarme a llevar esta carga que tanto pesa. Nada más.

Las ganas de vivir, le habían hecho olvidarse del cansancio, del lamento, y del dolor, a pesar de las circunstancias. Y la Muerte, le perdonó.




domingo, 30 de septiembre de 2018

El semidios



Un hombre adinerado y obsesionado por desear que se cumplan todos sus caprichos , deseos y ambiciones se aferró fielmente a la imagen de un SEMIDIOS , al cual le rendía culto y lo adoraba por sobre todas las cosas.

Cada mañana ordenaba a sus peones poner flores y agua, nadie podía acercársele sin que él lo autorizara , e incluso toda las mañanas le ofrecía ricos sacrificios como, oro , plata dinero y hasta lo cubría en costosos mantos finos bordados de hilo dorado , gastando considerables sumas de riquezas el cual parecía no importarle.

Hasta que una noche el famoso SEMIDIOS preocupado por la obsesión del adinerado e ingenuo hombre , se le apareció a este y le advirtió diciendo :

Amigo mío , yo no hago milagros , ni hago aparecer ni desaparecer nada , solo soy una simple estatua , deja de derrochar riquezas sobre mí, si sigues así gastaras hasta la última moneda y te quedaras sin nada , y cuando seas pobre e infeliz me culparas a mí de tu desgracia.

Si gastas tus riquezas en cosas innecesarias, no le eches luego la culpa de tus problemas a nadie más.



martes, 25 de septiembre de 2018

Lógica



Se vió acusado un lobo carnicero por haber dado mueríe a un compañero; él mismo su proceso defendía, y así al juez
—que era un asno—
le decía:
—Es cierto que he matado a mi vecino, mas no puede llamárseme asesino; por sus malas acciones tuve para matarle mil razones.— 
A lo cual dijo el juez muy indignado:
—¡Posible es que tal cosa se proclame! ¡Nunca hay razón para matar, infame!...
Por consiguiente, morirá s ahorcado.