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domingo, 19 de mayo de 2019

El hombre y el sátiro



Dícese que en otro tiempo un hombre concertó un pacto de amistad con un sátiro. Llegó el invierno y con él el frío; el hombre arrimaba las manos a la boca y soplaba en ellas. Preguntóle el sátiro por qué lo hacía. Repuso que se calentaba la mano a causa del frío.

Sirviéronse luego de comer y los alimentos estaban muy calientes, y el hombre, cogiéndolos a trocitos, los acercaba a la boca y soplaba en ellos. Preguntóle otra vez el sátiro por qué lo hacia. Contestó que enfriaba la comida porque estaba muy caliente.

-¡Pues escucha-exclamó el sátiro, renuncio a tu amistad porque lo mismo soplas con la boca lo que está frío que lo que está caliente!



viernes, 17 de mayo de 2019



Un avaro que también era de ánimo apocado encontró un león de oro, y púsose a decir:

-¿Qué hacer en este trance? El espanto paraliza mi razón; el ansia de riqueza por un lado y el miedo por otro me desgarran. Qué azar o qué dios ha hecho un león de oro? Lo que me sucede llena mi alma de turbación; quiero el oro, y temo la obra hecha con oro; el deseo me empuja a cogerlo, y mi natural a dejarlo. ¡Oh fortuna que ofrece y que no permite tomar! ¡Oh tesoro que no da placer! ¡Oh favor de un dios que es un suplicio! ¿Qué haré para que venga a mis manos? Volveré con mis esclavos para coger el león con esta tropa de amigos, mientras yo miro desde lejos.



miércoles, 8 de mayo de 2019

El médico ignorante



Un médico ignorante trataba a un enfermo; los demás médicos habían asegurado que, aunque no estaba en peligro, su mal sería de larga duración; únicamente el médico ignorante le dijo que tomara todas sus disposiciones porque no pasaría del día siguiente.

Al cabo de algún tiempo, el enfermo se levantó y salió, pálido y caminando con dificultad. Nuestro médico le encontró y le dijo:

-¿Cómo están, amigos, los habitantes del infiemo?

- Tranquilos - contestó -, porque han bebido el agua del Lecteo. Pero últimamente Hades y la Muerte proferían terribles amenazas contra los médicos porque no dejan morir a los enfermos, y a todos los apuntaban en su libro. Iban a apuntarte a tí también, pero yo me arrojé a sus pies jurándoles que no eras un verdadero médico y diciendo que te habían acusado sin motivo.



domingo, 5 de mayo de 2019

El enfermo y su doctor



Habiéndole preguntado un médico a un enfermo por su estado, contestó el enfermo que había sudado más que de costumbre.
-Eso va bien dijo el médico.
Interrogado una segunda vez sobre su salud, contestó el
enfermo que temblaba y sentía fuertes escalofríos.
-Eso va bien -dijo el médico.
Vino a verle el médico por tercera vez y le preguntó por su enfermedad. Contestó el enfermo que había tenido diarrea.
-Eso va bien -dijo el médico, y se marchó.
Vino un pariente a ver al enfermo y le preguntó que cómo iba.
-Me muero -contesto- a fuerza de ir bien.



domingo, 28 de abril de 2019

Los dos gorriones



—Llégame el comedero dijo a un Gorrión otro Gorrión muy maula.
—Pues ábreme primero —
contestó aquél—la puerta de la jaula.
—¿Y si al verle ya libre, en tu embeleso,
le vas sin darme de comer en pago?—
—¿Y quién me dice a mí—responde el preso,
—que me abrirás, si llenas el monago?—
Y en conclusión, por si ha de ser primero
llegar el comedero
o correr el alambre,
quedóse el enjaulado prisionero,
y el hambriento volvióse con el hambre.
¡Digno amigo, por Dios, de tal amigo!
Y ahora diréis, y bien, como yo digo:
/ Vaya, que son en ciertas ocasiones
lo mismo que los hombres los gorriones!



jueves, 18 de abril de 2019

El cuervo y el reptil



Hacia el nido de un Cuervo
sube un Reptil protervo
que, de otro manjar falto,
de huevos se apercibe;
mas al dar el asalto,
creyendo al Cuervo ausente, oyó : — ¿Quién vive?
—Perdone usted; no es nada
(dijo con voz turbada);
el hallarme soñando
mi indiscreción abone,
pues llegué aquí rodando;
mas desperté, y me vuelvo: usted perdone.
— ¡Hola, traidor vecino!
(dijo el Cuervo ladino),
¿cuando el sueño te priva,
sin costarte trabajo
te ruedas hacia arriba?
Pues a ver cómo ruedas hacia abajo. —
Y remontando el vuelo,
le suelta desde el cielo,
por más que ya difunto
el Reptil lo rehúsa,
y, plaf, reventó al punto.
¡Digno castigo de su necia excusa!



viernes, 12 de abril de 2019

El médico y el inválido



Un Inválido a un Médico decía:
—Si no corto esta pierna gangrenada,
¿podr é vivir, al parecer de usía?—
Y el Médico, dudando, respondía:
—Podrá ser por acaso, camarada.
—La duda—replicó —no me hace al caso.
Mas si la corto, ¿sabe si de fijo
podré vivir, aunque no dé ni un paso?—
Dudando siempre el Médico, le dijo:
—Podr á ser, camarada, por acaso.
—Pues si al cortarla ataco la existencia,
y el no cortarla es un dudoso medio,
a la cura pretiero la dolencia.— ,
Yo también prefiriera, en mi conciencia,
morir antes de! mal que de! remedio.